Hoy os traemos una nueva publicación en la que os contaremos 5 formas curiosas de vivir la Semana Santa fuera de Andalucía. Hacemos un recorrido por la geografía española para destacar estas celebraciones históricas, que desde luego merecen ser no sólo mencionadas en este blog, sino visitadas en alguna ocasión.

 

1. Procesión del Santo Cristo del Salvador en la playa (Valencia)

Esta procesión está considerada Fiesta de interés Turístico Nacional y consiste en la salida del Cristo del Salvador y del Amparo hasta la playa valenciana. En la orilla se realiza el rezo del Via-Crucis y un homenaje a las víctimas que han fallecido en el mar, depositando una corona de laurel por parte de las mujeres que representan a la Virgen María.

La comitiva parte a primera hora de la mañana del Viernes Santo, para después, en la tarde, formar parte de la procesión más importante de la Semana Santa Marinera de Valencia: la del Santo Entierro, donde participan todas las Hermandades.

Se crean sin duda unas estampas de lo más curiosas, en las que la imagen del crucificado es portada a hombros entre cientos de curiosos turistas que disfrutan de una jornada festiva en la playa. Por ello, ¡os animamos a visitarla!.

 

2. Danza de la muerte de Verges (Girona)

Se trata esta de una procesión teatralizada con orígenes medievales en el pueblo de Verges. Las representaciones teatrales se realizaban por parte de la Iglesia Católica con el objetivo de promulgar la fe cristiana (ya que las misas se daban en latín y pocas personas lo entendían). En ella se representa la Pasión de Cristo de formas bastante peculiares y desde 1666 se tiene constancia de su realización en este pueblo.

La procesión comienza por la tarde con los soldados para dar paso a la representación de la Pasión de Cristo en la plaza del pueblo. Sin embargo, lo más destacado de este evento es la danza de la muerte que participa en el cortejo. Cinco personas disfrazadas como esqueletos están formados como una cruz y cuatro faroles escoltando forman La Danza de la Muerte.

Dos adultos y tres jóvenes protagonizan esta danza, en la que van portando cada uno un peculiar elemento con su mensaje: la muerte nos señala con la bandera que no hay quien escape de su barrido, que nos quita la vida con la guadaña, que con el reloj sin menecillas en cualquier momento se puede presentar y acabaremos siendo polvo (representado por los platillos).

Desde luego, se trata de una forma de vivir la Semana Santa de lo más interesante y que hay que sentir en primera persona.

 

3. Santo Entierro de Bercianos de Aliste (Zamora)

Continuamos con otra procesión bastante peculiar, en este caso en Bercianos de Aliste, un pueblo de Zamora. Este evento es considerado Fiesta de Interés Turístico Regional de Castilla y León y es organizado desde hace siglos por la Hermandad del Santo Entierro. El día principal de celebración es el Viernes Santo y, entre otros actos, se procesiona en una urna al Cristo hasta un monte en el que se procede a la oración correspondiente.Lo más curioso dentro de esta procesión, además del misticismo y el recogimiento, es que los ropajes que portan los hermanos de la Hermandad son elaborados por las mujeres del pueblo para que sean incluidos en el ajuar de los parejas que contraen matrimonio. Además de formar parte del patrimonio del hermano de la Cofradía para la procesión, también será esta túnica con la que se entierren dichos hermanos. Es decir, los ropajes de la procesión serán en su día sus propias mortajas, llamativo ¿verdad?.

 

4. Las turbas (Cuenca)

Esta procesión enmarcada en la Semana Santa conquese (declarada de  Interés Turístico Internacional) se produce en la madrugada del Jueves al Viernes Santo y lleva más de 400 años realizándose. El cortejo sube hasta el monte Calvario con los pasos del Nazareno, la Virgen de la Soledad y San Juan Evangelista acompañado por multitud de personas que tocan tambores y clarines.

Aunque se ha estudiado mucho acerca del origen de esta tradición, la más aceptada es la explicación de que los turbos van armando este jaleo imitando las burlas y vejaciones que recibió Jesucristo en su camino al Calvario. Inicialmente se conformaba el cortejo por 6 clarines y otros 6 tambores, tras la guerra se aumentan hasta los 12 respectivamente y actualmente se trata de una procesión multitudinaria no sólo compuesto por los hermanos de las Cofradías, sino por cantidad de turistas.

 

5. Semana Santa de Lorca

También la Semana Santa de Lorca es considerada Fiesta de Interés Turístico Internacional (y gestionando la candidatura a Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO). Las Cofradías que procesionan en sus cortejos se distinguen según colores (Paso Blanco, Azul, Encarnado, Morado y Negro, y la Archicofradía del Resucitado).

Sin embargo, a pesar de las muchas singularidades que presenta la semana santa lorquina (como sus bordados), es la representación de momentos bíblicos lo que la hace única. Su origen tienen lugar tras la desamortización de Mendizábal allá por 1837, pues como no habían quedado imágenes que procesionar, se decide realizar desfiles para teatralizar la Pasión de Cristo y así acercarla al pueblo.

En la ‘carrera’ se instalan unos palcos en los que se pueden ver los desfiles y procesiones de pasos y pasajes como La Curia, Egipto, Triunfo del Cristianismo, el Cortejo Bíblico… Una Semana Santa completísima con un gran patrimonio que ofrecer a sus visitantes.

Fuentes: Diario ABC, elDiario, Portal de Turismo de Castilla-León, la processo, Turismo de la Región de Murcia.

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